La gran historia de María Ernestina, o como su padre Ernesto cariñosamente la llamaba, María Titina, es un relato de valentía y redención a través de la gastronomía.
En 1915, en plena Revolución Mexicana, María Titina se unió a Las Adelitas, luchando con valentía y apoyando a las tropas. Con su talento culinario, alimentaba a los soldados,
elevando su ánimo en medio del caos.
Durante la guerra, María Titina se enamoró de un soldado del bando opuesto. Él prometió volver, pero nunca lo hizo. Inspirada por su desamor, abrió un restaurante en el Norte de México llamado "María Titina", en honor a como su padre Ernesto la llamaba.
Un santuario donde las mujeres podían sanar sus corazones con buena música, deliciosa comida y espectaculares cócteles.
María Titina, una visionaria que transformó su dolor en consuelo y alegría.
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Miércoles, Jueves, Viernes y Sábado
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